La Pasión de Cristo a través de los Evangelios


 

Desde la Hermandad de la Santísima Cruz queremos invitaros a vivir y sentir la Pasión de Cristo de una manera especial. A través de los diferentes Evangelios, hemos preparado un recorrido por algunos de los momentos más significativos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, narrados con los propios versículos evangélicos.

La idea es que cada uno pueda acercarse a estos pasajes a su ritmo, deteniéndose en las escenas que más le lleguen al corazón. Podéis comenzar por la escena que prefiráis o iniciar el recorrido desde el principio, dejándoos guiar paso a paso.

En el enlace inferior encontraréis la forma de ir avanzando entre las distintas escenas, como si se tratara de un camino que os acompaña a lo largo de toda la Pasión. Un camino para reflexionar, para sentir y, sobre todo, para vivir más de cerca este momento tan importante.

Os animamos a participar y a compartir esta experiencia.


La entrada de Jesús en Jerusalén: Mateo 21, 1–11


El lavatorio de los pies: Juan 13, 1–17 


La traición de Judas:  Lucas 22, 1–6 


La Última Cena: Marcos 14, 17–25  


Institución de la Eucaristía: Mateo 26, 26–29


La oración en el Huerto de Getsemaní: Lucas 22, 39–53 


El beso de Judas: Mateo 26, 47–56


La negación de Pedro: Juan 18, 15–27


Jesús ante el Sanedrín: Marcos 14, 53–65


Jesús ante Poncio Pilato: Juan 18, 28–38; Juan 19, 1–16  


El camino al Calvario: Juan 19, 16–17 


Jesús cae por primera vez: No aparece en la Biblia (tradición del Vía Crucis) 


Simón de Cirene ayuda a llevar la cruz: Lucas 23, 26  


La Verónica limpia el rostro de Jesús: No aparece en la Biblia (tradición cristiana)


Las mujeres de Jerusalén lloran por Jesús: Lucas 23, 27–31 


La crucifixión: Marcos 15, 22–32 


Los romanos se sortearon la túnica: Juan 19, 23–24  


A los pies de la Cruz: Juan 19, 25–27


La muerte de Jesús: Lucas 23, 38–47


El descendimiento:   Marcos 15, 42–47


La sepultura de Jesús: Lucas 23, 50–56 


María Magdalena, primera testigo de la Resurrección: Juan 20, 1–18