Reflexiones en Cuaresma. El juicio de Jesús


Continuamos nuestro camino de Reflexiones de Cuaresma organizadas por la Semana Santa de Gandia , hoy lunes 2 de marzo, con la excepcional ponencia del Reverendo Don Ramón Cuenca.

Hemos reflexionado sobre el juicio de Jesús y sobre el proceso jurídico que desembocó en su condena. Una condena que, más que recaer sobre Él, puso en evidencia a la humanidad entera.

No fue solo un veredicto contra un hombre inocente; fue el reflejo de nuestra dificultad para discernir dónde está el verdadero problema. Con frecuencia resulta más sencillo condenar a quien lo señala que asumir la responsabilidad de buscar una solución. Es más cómodo silenciar la verdad que dejar que esta nos transforme.

Ahí radica la importancia de la Cuaresma: en la pausa, en la reflexión serena, en el sosiego que nos permite mirar hacia dentro. Es un tiempo de sacrificio entendido no como pérdida, sino como purificación; no como tristeza, sino como preparación. Nos invita a despojarnos de lo superficial para encontrarnos con lo esencial.

A veces confundimos la reflexión con la duda o la tristeza, y el sacrificio con algo negativo. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. La Cuaresma es un camino necesario si queremos llegar al destino que anhela nuestro corazón. Es un tiempo de renovación personal, de arrepentimiento sincero y de preparación para vivir con mayor profundidad el misterio de la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

En ese misterio descubrimos la verdadera medida del amor de Dios: un amor que no condena, sino que salva; que no abandona, sino que perdona; que no se impone, sino que se entrega. Ese perdón es el sello de nuestra salvación y la guía de nuestra fe, especialmente en los momentos difíciles, cuando más necesitamos recordar que la última palabra no la tiene la condena, sino la misericordia.