2 de Noviembre, festividad de los fieles difuntos: Luz, Memoria y Esperanza en Cristo


En esta jornada sagrada dedicada a los fieles difuntos y a la memoria de quienes nos precedieron, la Hermandad de la Santísima Cruz de Gandia contempla con gratitud el legado espiritual de todos aquellos que supieron encarnar el amor de Dios en sus vidas.

Hoy dirigimos la mirada hacia el cielo para dar gracias por la multitud de testigos de la fe que nos guían desde la gloria celestial. Del mismo modo, abrazamos en la oración la memoria entrañable de cada uno de los difuntos de nuestra comunidad y de nuestra Hermandad. Tuvimos la bendición de compartir con ellos el andar terrenal, la devoción y el fervor bajo la amorosa protección de la Santísima Cruz y María Magdalena junto a la Cruz de Jesús.

Que el recuerdo de nuestros hermanos cofrades difuntos siga siendo faro para nuestros pasos, impulsándonos a construir cada día una vida basada en la caridad, la entrega generosa y el consuelo fraterno.

Resguardados bajo la sombra sagrada del Santo Sudario, confiamos a todos nuestros seres queridos e integrantes que partieron a la Casa del Padre a la misericordia divina, con la fe firme de que ya descansan en la paz eterna de Cristo.

«Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.» (Juan 11:25)