Plaza Escuelas Pías en Semana Santa

 LA PLAZA ESCUELAS PÍAS EN UN DÍA DE SEMANA SANTA DE MITAD DEL SIGLO XX.


La Semana Santa es una de las celebraciones más importantes para la Iglesia Católica, por lo cual sus creyentes deben dar un mensaje inspirador, que incite a la reflexión sobre el auténtico significado de estas fechas y transmita esperanza. Al fin y al cabo, en estas fechas no solo se recuerda el calvario de Jesucristo, sino también su resurrección, que es la expresión máxima de la esperanza.


En esta Semana Santa, recordemos que el verdadero significado reside en la reflexión y la renovación espiritual en compañía de nuestros seres queridos.


En el siglo XVIII, el rey Carlos III prohibió la figura de los "disciplinantes", penitentes que se flagelaban durante estas celebraciones, quedando reducidas a procesiones en las que los cofrades alumbraban con los cirios a las imágenes portadas por otros miembros de las cofradías y acompañadas por los cantos del clero.


Finalmente, fue en el siglo XIX cuando se adoptó el cambio que conocemos en la actualidad. en las procesiones comenzaron a introducirse elementos como la bandas de música.


Foto nº 1.-No puedo remediar ya que lo mío es la interpretación e historia de lugares de Gandía hoy desconocidos para muchos, el adjuntaros tres fotos históricas que relacionadas con la Semana Santa abren la curiosidad de conocer un lugar emblemático de este rincón de nuestra Ciudad. La Plaza de Las Escuelas Pías con el fondo la entrada a la Calle Mayor y esquina a la antigua tienda Telefunken, hoy el Edificio Hamburgo. Encuentro de la Dolorosa y el Nazareno, en el Vía Crucis del Viernes Santo.


Foto nº 2.-El mismo encuadre del lugar pero sin el Acto de la Semana Santa, pero con la adjunta Barbería a la derecha y a la izda. el Palacio del Marqués del Vasto, junto a la casa de dos alturas, (hoy Librería Rico), entrada a la Calle Mayor.


Foto nº 3.- Imagen frente a las anteriores. La antigua puerta de las Escuelas Pías, donde se situaba en la fachada principal por encima de la puerta de acceso, un bajorrelieve con el busto del fundador, inscrito en un medallón con una inscripción, y un escudo con las armas de la Casa Ducal. Sobre  1840, posteriormente se quitaba el blasón de la casa ducal para poner otro con las armas reales. Foto M. Guillamón.